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Capítulo 1 de Sumer

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  Quintero es un pueblo apacible, de hermosas playas y extensos campos dunares. Su principal fuente de ingresos proviene del turismo y cada año son miles los veraneantes que acuden a esta localidad costera para escapar del calor capitalino, lo que cuadriplica su población durante los meses de diciembre a febrero y trae beneficios económicos a pequeños y medianos comerciantes. En su territorio, a orillas de la playa El Durazno y a dos cuadras del centro de la ciudad, se encuentra una de las unidades más poderosas de la Fuerza Aérea, el Regimiento de Infantería y Fuerzas Especiales, asentado en la Base Aérea de la ciudad. Su misión principal contempla el entrenamiento de las tripulaciones de defensa antiaérea, defensa terrestre de bases y operaciones especiales, además de la instrucción de los jóvenes ciudadanos que año a año se acuartelan para realizar el servicio militar obligatorio. Desde mil novecientos veintiuno que la base aérea ha existido en perfecta armonía con la comuna qu

Parte 13 de El Último Vuelo del Pegasus

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Lee la décimo segunda parte aquí Mark Angle pasó a toda velocidad por los distintos compartimientos de la nave que eran atravesados por el pasillo principal. Aquel corredor conectaba todos los componentes del módulo de vida, desde la cabina hacia el área de descanso, pasando por el área médica y el comedor. Solo aminoró su paso al pasar frente a la puerta transparente que daba al box de sanidad donde Handelman seguía inconsciente por los sedantes que Gamboa le había administrado. Pensó por unos instantes en la conveniencia de despertarlo y cargarlo hacia la cabina, pero decidió que perdería tiempo precioso en ello, sin alterar demasiado el resultado de sus planes. Porque estaba determinado a encender los motores del Pegasus aunque eso significara explotar junto a los alienígenas que los invadían. Sin embargo, cuando estaba a medio camino, una extraña vibración y un brusco temblor le obligaron a detenerse. No fue hasta que sintió que la nave se movía por cuenta propia que Angle comp

Prólogo de Réquiem de los Cielos - Obertura

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Baja la aplicación Kindle y lee una muestra gratis del libro completo Él vendrá de nuevo. Todos hablan de ello como el hecho que marcará el fin de esta guerra y la victoria definitiva del Padre sobre todos los que osamos oponernos a sus designios. Porque así está escrito en las enseñanzas que dejó a sus amados mortales, cuando el Unigénito adquirió por primera vez forma humana para caminar por este polvoriento mundo como una más de sus criaturas. Una promesa sagrada en la que sus sirvientes han depositado una fe ciega e inflexible, pero que nosotros, los caídos, sólo vemos como una nueva provocación, como un intento más de pisotear nuestras cabezas para hundirnos en la infame desgracia, para enrostrarnos lo insignificantes que somos ante Él. Y es que ¿cómo luchar contra el Ser que lo creó todo? ¿Cómo enfrentarse a un ente compuesto por tres personas, cada una tan poderosa como la otra, todas unidas en una sola mente, una sola esencia? Lucifer nos señaló el rumbo y la propia humanidad s

El Último Vuelo del Pegasus, parte 12

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Lee la undécima parte aquí El esfuerzo de subir fue comparable a las dificultades para equilibrarse uno al lado del otro en el pequeño espacio que quedó del piso del elevador. Después de varias atolondradas maniobras, Robinson consiguió retroceder hasta hacerle el lugar para que Angle pudiera pararse a su lado. Sin embargo, no se permitieron el tiempo para un respiro y de inmediato comenzaron a buscar la forma de salir de la urna metálica en la que estaban aprisionados, antes de que los invasores volvieran a la carga. ―¿Piensa lo mismo que yo, capitán? Robinson había dado una breve mirada al techo, lo que fue suficiente para que Angle comprendiera sus intenciones y asintiera con la cabeza. ―¿Te das cuenta de que si le damos al motor o a la polea vamos a terminar allá abajo? ―¿Tiene una mejor idea, señor? El capitán se encogió de hombros. ―Supongo que no. Y entonces los dos abrieron fuego, tratando de que los disparos abrieran un agujero lo más cercano posible a la pared

Iniciativa seamos seguidores

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Gracias a varias páginas de bloggers descubrí esta genial iniciativa y me animé a participar. S e llama "Seamos Seguidores" y fue creada con el fin de poder conocernos y ayudarnos entre todos nosotros, y así llegar a más gente.   ¿Te apuntas? ¡Siempre está genial apoyarse mutuamente! ¿Qué debes hacer para formar parte de esta iniciativa? Estos son los pasos: 1.- Debes seguirme en el blog. 2.- Dejas un comentario en esta misma entrada con el link de tu blog (en caso de que tengas; por el contrario, déjame una de tus redes sociales y me daré una vuelta para seguirte). 3.- ¿Quieres participar también?  Toma esta misma imagen (banner) y escribe estas fáciles indicaciones en tu blog o red social. Fácil ¿cierto? ¡No dudes en unirte! Espero leerte por aquí abajo.

Lo que he descubierto en este viaje

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En un post anterior les hablé sobre mi breve y humilde experiencia como escritor, desde que publiqué mi primera novela hasta lo que estoy haciendo ahora. En esta oportunidad, quiero profundizar un poco más y, si bien no pretendo hacer una guía para quienes quieran aventurarse en esta aventura literaria, pretendo exponer de forma algo más detallada parte de las muchas opciones que he descubierto por propia curiosidad para llegar al sueño del libro impreso. Para empezar, debo recordarles que en este viaje he debido reformular mi definición de éxito, como podrán leer en mi post , así que comenzaré diciéndoles que no recibirán los consejos de un escritor consagrado ni mucho menos famoso. Lo que encontrarán en estas líneas es la experiencia de alguien que, igual que ustedes, intenta abrirse paso en este campo tan competitivo y sobre poblado, siempre llano a recibir nuevos consejos y a aprender. Entonces, a lo que nos convoca. El paso previo a la publicación es tener un manuscrito ter

Parte 11 de El Último Vuelo del Pegasus

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Lee la décima parte aquí El Pegasus se sacudía cada vez con más fuerza y Angle ya no pudo permanecer en su lugar. El extraño ruido sordo que provenía desde el exterior debía estar ligado a los cada vez más numerosos fragmentos de metal y destellos luminosos que veía por las ventanas, ascendiendo desde la base de la nave. Ya no tenía dudas: algo muy malo estaba pasando allá abajo. Se colgó el fusil al hombro y partió hacia el elevador interno a toda carrera. Presionó el botón que lo llevaría directo hacia el área de mantenimiento y esperó con impaciencia que recorriera los casi exactos 16 metros que distaban desde la cabina hacia el sector en el que se desarrollaban todas las operaciones automatizadas que permitían que el Pegasus funcionara de manera óptima, sin siquiera imaginarse lo que iba a encontrar. Cuando el elevador se detuvo y la puerta automática se abrió, se quedó perplejo ante el infierno desatado delante de sus ojos.   Las criaturas se movieron con rapidez de un lad